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Jueves 30 de Octubre de 2014
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Risa como terapia: la rebelión del cuerpo contra la razón reguladora

El psicólogo Andrés Buschiazzo nació en Fray Bentos y tiene 26 años. Completó su carrera en la Facultad de Psicología en 2010 y se formó en psicoterapia en el Centro de Estudios Adlerianos de Montevideo. Desde entonces coordina los primeros grupos terapéuticos de risa en Uruguay con adolescentes, adultos, y adultos mayores.

Buschiazzo nació a 200 metros del río Uruguay, en Fray Bentos, y allí vivió hasta los 18 años. “Siempre supe que me vendría a estudiar a Montevideo”. Su madre es maestra y su padre es comerciante del sector de electrodomésticos. Católico declarado, aunque reconoce que la carrera relegó su fe a un segundo plano, destaca entre sus recuerdos las idas a la iglesia. “Los domingos uno se ponía la ropa linda, y además era el día de poder comer todos juntos a la mesa”.

En su memoria hay lugar también para la escuela y el liceo, pero sobre todo para el Club Anastasia que estaba a la vuelta de su casa y actualmente interviene en el torneo de la liga nacional de básquetbol. “Jugaba fútbol, pero me sentía más cómodo en básquetbol”. Un año antes de viajar a Montevideo se fracturó la tibia y el peroné de la pierna derecha –“pasé una navidad horrible”-, y precisó usar muletas durante tres meses.

Cuando estaba en cuarto año de su carrera comenzó un posgrado paralelo en el Centro de Estudios Adlerianos de Montevideo donde “se pone el acento en la psicología individual de Adler, pero no se descuidan otras corrientes”.

El austríaco Alfred Adler fundamentó su doctrina en los principios de la filosofía fenomenológica, según los cuales la psique humana está organizada de acuerdo a estructuras de totalidad. En este sentido, la noción de “individuo” significa lo “indivisible”. Hasta hoy sólo los expertos en la doctrina adleriana han tenido una clara conciencia de este significado en la expresión “psicología individual”. Tanto los profanos como la mayoría de los especialistas no iniciados en la doctrina adleriana entienden por individuo la persona aislada, en oposición al grupo o a la comunidad, y por psicología individual la teoría psicológica sobre esa persona aislada.

En quinto año el curso de filosofía abordó la segunda tópica de Sigmund Freud. “Me gustó mucho Freud, la psicología social, pero estaba conociendo también a Alfred Adler que lograba hacer psicoterapia sin descuidar el factor social, algo que se le critica al psicoanálisis”.

El Centro de Estudios Adlerianos de Montevideo es miembro de la International Association of Individual Psychology, y socio titular de la Federación Uruguaya de Psicoterapia (FUPSI). Recientemente obtuvo la certificación de Human Care International para desarrollar los primeros grupos terapéuticos de risa en Uruguay.

Hace dos meses, Buschiazzo junto a otros integrantes del Centro de Estudios Adlerianos, participó en Viena en el 25º Congreso Internacional que conmemoró 100 años de la psicología adleriana. “Además tuve oportunidad de participar en seminarios formativos y cursos con Ellen Müller sobre grupos terapéuticos de Risa”. Luego viajó a Suiza donde también asistió a tres seminarios formativos en el Instituto Rudolf Dreikurs sobre Adicciones, Counseling Familiar, e Integración de psicoterapias para profundizar las ideas de Alfred Adler.

Gelotofobia o miedo al ridículo

Los “grupos de risa” fueron introducidos en Montevideo en 2008 por el matrimonio alemán Michael y Brigitte Titze durante un seminario formativo sobre la “Moderna Psicoterapia Adleriana” que dictaron en la Facultad de Psicología. Actualmente en el mundo existen unos 300.000 grupos.

Titze define la risa como “la rebelión del cuerpo contra la razón reguladora: Nos abandonamos a la sabiduría del cuerpo cuando nuestra nariz se arruga y los ojos se cierran y entran en tensión 15 músculos”.

Buschiazzo explicó que “se trata de perder el miedo a ser imperfecto: Según Balzac el peor defecto del ser humano es no tener ninguno".

Oliver James, un psicólogo británico, concluyó que el 70% de las enfermedades de comportamiento -depresión, fobias, y otras-, están vinculadas con el estrés: “una sociedad consumista, posmoderna en donde no importa ser del promedio o ser bueno, sino el mejor, nos genera un estado de estrés continuo”, explicó Buschiazzo. “En los juegos olímpicos de Los Ángeles en 1992 el eslogan era: No ganes la plata: pierdes el oro”, recordó.

La estrategia para generar y despertar la risa involucra una técnica vivencial. “Son grupos anónimos –en el sentido de que no hay presentaciones-, ni tienen que contar su conflictiva, ni anécdotas: solamente van a reír. Las sesiones son semanales y duran entre 10 y 20 minutos”, informó.

Según el psicólogo, “el antídoto de la angustia es la risa, y por eso es bueno reírse”. Con la risa hay beneficios fisiológicos –“se libera una cantidad de endorfinas llamadas del placer o la felicidad que proporcionan una sensación de bienestar”-, y psicológicos, “que tienen que ver con el humor como medio de relativizar aquellas cosas que nos parece que no tienen solución, o tener otra perspectiva del problema”.

Buschiazzo aseguró que no es un festival de chistes. “Es una técnica muy compleja y los ejercicios son muy complejos. Incluso hay contraindicaciones en el caso de personas que sufren de alguna hernia, son hipertensas, o han pasado por una intervención quirúrgica”.

De acuerdo a la neurociencia, “el cerebro no distingue entre lo real y lo imaginario: La idea de tener un trozo de limón en la boca, genera la misma salivación que cuando lo tienes. Cuando uno no tiene ganas de reírse, pero se ríe, el organismo reacciona de tal manera que cambia el estado de ánimo”.

Su trabajo junto a jóvenes en situación de exclusión social y en los grupos de risa del Centro Interinstitucional de Colaboración con el Adulto Mayor (CICAM), es honorario. “Adler habló del sentimiento de comunidad, de llevar alegría, felicidad y paz a la comunidad”, justificó. Los otros grupos forman parte de su labor profesional, “porque necesito trabajar”.

¿Adler se estudia en la Facultad de Psicología? “Se ve poco, pero se ve. En la reciente presentación del libro Fundamentos de Psicología profunda teleológica de Yair Hazán y Michael Titze en el aula magna, Ana María Araújo, una de las presentadoras, defendió que la postura epistémica era el hecho de llevar alegría, felicidad y paz a la comunidad”.

En una investigación de Michael Titze sobre gelotofobia, los principales índices se registraron en Estados Unidos, Japón, y Alemania. El Centro de Estudios Adlerianos tiene la idea de completar la investigación en Uruguay y, sobre todo, el proyecto de difundir la enseñanza de Adler: “Hay que tener el coraje de ser imperfecto”.

Psicología Aplicada al Deporte

Tras el accidente con su pierna en Fray Bentos y ya en Montevideo, Buschiazzo integró un equipo universitario de básquetbol, “pero fue solamente por un año”. Ahora su experiencia deportiva personal se limita a gimnasia, carreras, “pero no tengo pensado volver a un equipo”.

Quizás por eso el año pasado cursó un posgrado del programa interdisciplinario de actualización en Psicología Aplicada al Deporte de la Universidad de Buenos Aires. “Se trabaja mucho el tema de la motivación, y la cuestión grupal”, explicó. “El básquetbol y el fútbol son juegos de equipo, y si hay un ruido o ciertas variables que hacen que el equipo no funcione como tal, interviene el psicólogo asesorando al técnico o a los jugadores”.

Buschiazzo es aspirante a docente en la Facultad de Psicología en las materias “Corrientes Teórico-Técnicas” (2º ciclo) y en “Introducción a las técnicas psicoterapéuticas” (5º ciclo), cuyo docente responsable es el psicólogo Juan Luis Chávez.
Publicado el lunes 26 de setiembre de 2011

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