"Si no es ahora el momento de hacer una gran apuesta al conocimiento, a la democratización del acceso al conocimiento y al uso del conocimiento para la mejora de la calidad de vida, ¿cuándo lo va a ser?", interrogó Rodrigo Arocena en la jornada de divulgación de presupuesto para el quinquenio 2010-2014. En dicha instancia se señalaron las principales diferencias con el proyecto a estudio del Parlamento.
Sala Maggiolo, 30 de setiembre de 2010
Transcripción
Jornada Institucional sobre Presupuesto
Sala Maggiolo, 30 de setiembre de 2010
Martín Solsona
Para nosotros era muy importante que de alguna manera la Universidad (Udelar) se comprometa y ayude, y haga sus aportes en lo que tiene que ver con el desarrollo del país; el desarrollo del país productivo, el desarrollo integral con el que todos estamos comprometidos y que todos esperamos que sea auspicioso. Es por eso que estamos convocando esta actividad para que no se entienda que a Udelar hace un pedido presupuestal desenmarcado y que es suyo y de nadie más, sino que se entienda que en realidad esto es para todos los uruguayos y el desarrollo de la Udelar tiene que ver con el desarrollo del país. De alguna manera comprometernos entre todos para ver cómo podemos hacer para aportar a eso colectivamente y que esto no es un problema de los unos contra los otros sino de intentar buscar las soluciones.
En términos generales todos saben que la propuesta que llega al Parlamento por parte del Poder Ejecutivo (PE) cuantitativamente en términos globales es la tercera parte del pedido de la Udelar.
Es muy importante lo que tiene que ver con el desarrollo del interior y la Udelar hace una apuesta fuerte, comprometida muy elaborada y que comprende todas las vertientes de desarrollo de la Udelar, articulando las tres funciones. Nos gusta mucho centrarnos en la idea de que los estudiantes queremos más estudiantes y que para eso es necesario un determinado presupuesto, que es el que estamos intentando de defender y explicar hoy aquí.
Alfredo Peña
Creemos que el pedido presupuestal de la Udelar que fue elaborado durante mucho tiempo, como decían los compañeros, nosotros pensamos que es insuficiente, así lo hemos declarado y considerábamos que debía ser mucho mayor. Pero enfrentados a la situación de que el planteo del PE es un tercio aproximadamente de lo que plantea la Udelar, los trabajadores universitarios estamos dispuestos a defender la solicitud universitaria. Es muy preocupante que solo un 8,6% de incremento para el rubro Sueldos sea otorgado en este presupuesto, nosotros entendemos que eso es discriminatorio hacia los trabajadores universitarios, cuando se está planteando para otros sectores de la Educación un 22,8% de incremento, y cuando se está planteando para el conjunto de los trabajadores del Estado un mínimo de $14.400.
Aspiramos a que en la etapa parlamentaria se puedan introducir modificaciones a este presupuesto y que si hoy la República no puede atender estos reclamos sí en los años subsiguientes a través de las rendiciones de cuentas para atender la solicitud de la Udelar.
Leonel Gómez
Nosotros creemos que la Udelar es una institución vital para el país, que necesita cambiar, que está inmersa en un proceso de cambio, en una discusión colectiva que pasa por desde discutir el marco legal hasta formas de organización de la docencia, de los roles de las distintas funciones que debe cumplir, cómo las debe cumplir. El país hizo un esfuerzo importante financiando e incrementando en un 70% el presupuesto universitario, en parte destinado a saldar deudas históricas de problemas salariales, de problemas de infraestructura.
Lo que sucede con gente que nosotros formamos que viajó al exterior y que íntimamente aspiran, y todos querríamos que pudieran volver con cargos para trabajar en la universidad que los formó, y eso se pone en tela de juicio frente a la ausencia de financiar programas para justamente poderlos repatriar, y bueno, ese tipo de cosas es un ejemplo simplemente. Hay muchos que corren el riesgo de no concretarse con lo que nos están ofreciendo.
Rodrigo Arocena
Las dos terceras partes de este documento no son propuestas, no son cosas para mañana; son cosas hechas, son realidades, son procesos en marcha, son cambios desde una vocación autocrítica que nuestra institución tiene. La Udelar hace mucha cosa, desde hace mucho tiempo y muy buena, y tiene no pocas carencias, y para transformar esas carencias trabaja, y para transformar esas carencias ha trabajado y presenta una solicitud.
La tercera parte incluye los programas, los objetivos estratégicos, los proyectos concretos, los datos, que permitirán medir si estamos avanzando o no como lo decimos; en la carrera docente, en la carrera funcionarial en la expansión del estudiantado, en investigación. Proyectos que son susceptibles de contrastación con la realidad. No nos cansaremos de repetir una y otra vez: miren la historia, miren la historia del último medio siglo. Verán las cosas más variadas y verán los pocos países que realmente mejoraron significativamente la calidad de vida de su gente; son los países más variados con las culturas, las trayectorias políticas, las ideologías predominantes más diversas; todos tienen en común haber generalizado el acceso a la enseñanza terciaria y universitaria.
Todo el sistema político confluyó a fines del año pasado en el curso de la campaña electoral, por primera vez en la historia del país que yo sepa, en darle gran prioridad a la cuestión de la enseñanza terciaria y universitaria; se habló de crear una, muchas, no sé cuántas nuevas instituciones. Si eso era un proyecto serio, serio en términos de recursos humanos, serio en términos de recursos materiales; cuánto cuesta? De cuánto estábamos hablando? Bueno, con el proyecto del PE para la enseñanza terciaria y universitaria, en particular para la Udelar pero también con las cifras que se prevén para el Instituto Universitario de Educación y el Instituto Terciario Superior eso que pareció ser una meta nacional realmente no hay manera de que empiece a tener alguna vida real.
El proyecto instaura un desequilibrio interno en la Udelar muy grande; no nos permite atender mejor a más estudiantes, no nos permite eso que algún compañero ha definido como nuestro objetivo fundamental; incluir más gente y retener más gente en las diversas vías que ello implica. No nos permite atender adecuadamente a la salud, ya ha sido mencionado por algún otro compañero, no permite una negociación salarial adecuada a las pautas que parecen estar predominando en el país. No permite retener y ampliar el esfuerzo de investigación, que de nuevo, bajando la voz, con calma, porque de esto no tenemos que hacer jactancia sino contar la realidad, un esfuerzo de investigación que es el 70 o el 80% de la creación de conocimiento del país, y eso no está tenido en cuenta.
Por consiguiente: monto y desequilibrio son nuestras dos grandes objeciones, que las planteamos en el debate democrático.
Esta lucha presupuestal, ha sido mencionado, es una lucha de largo aliento. No es de la primavera de 2010, va seguir en las rendiciones de cuentas, y además un esfuerzo de la envergadura que necesita el país para generalizar la enseñanza avanzada y todo lo que con ella está vinculado es un esfuerzo a muchos años plazo. Y esa batalla se gana si nuestra institución es capaz de irse transformando a sí misma, es capaz de irse comprometiendo cada vez más con su propia transformación de modo de mostrarle al país que está efectivamente, como dice la convocatoria de hoy, la Udelar al servicio de la República.
Es el abc de la reforma del Estado desde hace mucho tiempo apostar al protagonismo de la gente de los funcionarios públicos y de las instituciones, con confianza a priori y control a posteriori. Es justamente lo contrario lo que bloquea todo proceso real de cambios.
Esperemos que un gobierno que apuesta a grandes transformaciones en el país y que ha dicho una y otra vez que cree entre sus prioridades que debe estar la educación y su transformación de señales cada vez más firmes de confianza en los procesos endógenos desde adentro y desde abajo.
Si no es ahora el momento de hacer una gran apuesta al conocimiento, a la democratización del conocimiento, a la democratización del acceso al conocimiento y al uso del conocimiento para la mejora de la calidad de vida, ¿cuándo lo va a ser?